Todos los derechos reservados © 2015
El Tarot es una baraja de naipes a menudo utilizada como medio de consulta e interpretación de hechos (presentes, pasados o futuros), sueños, percepciones y/o estados emocionales constituyendo, además, un tipo de cartomancia.
La  baraja de Tarot está compuesta por 78 cartas, divididas en Arcanos Mayores y Arcanos Menores, a su vez los Arcanos Menores están divididos en 16 figuras de la corte y 40 naipes numerados del 1 al 10.

La palabra «arcano» proviene del latín arcanum, que significa misterio o secreto.
A finales del siglo XVIII y comienzos del XIX las cartas del Tarot fueron asociadas con el misticismo y la magia. La tradición comenzó en 1781, cuando Antoine Court de Gébelin, un clérigo suizo y francmasón, publicó un estudio especulativo sobre el simbolismo religioso antiguo y sus remanentes en el mundo moderno.

Las imágenes que se hayan representadas en el mazo de los 22 arcanos mayores y los 56 arcanos menores, aluden a personajes bíblicos los cuales Court Gébelin buscó emparentar con las formas egipcias. Gébelin más tarde afirmó que el nombre "tarot" venía de las palabras egipcias "tar", que significa "real" y "ro", que significa "camino", y que el tarot por lo tanto representaba un "camino real" a la sabiduría.

La difusión del Tarot en Europa se debió, indudablemente, al pueblo gitano y a su afición a utilizarlo como una técnica adivinatoria. Teniendo en cuenta esto, podríamos llegar a concluir que el Tarot es un invento propio de la cultura Romaní, o bien haya sido transmitido a los gitanos por una tradición anterior.

Esto nos llevaría a otra interrogante: ¿Cuál es el verdadero origen de los gitanos? Ciertamente, es tan misterioso el enigma de los gitanos como el del Tarot. Las teorías más fantásticas nos remiten a Caín, mientras que otras más fundamentadas estudian las raíces lingüísticas y sitúan su posible origen en la India.
Sin embargo, en el siglo XVI se difundió una versión que situaba el origen de los romaníes en Egipto y ellos mismos colaboraron en la difusión de esta idea.
Sea como sea, parece haber acuerdo general en afirmar que el pueblo gitano fue transmisor del Tarot pero no creador del mismo.